Sepúlveda

Sepúlveda es una localidad segoviana entre los cerros de Somosierra y La Picota. Destaca por su antiguedad  y nació como castro céltico (Colenda)  pasando a ser población romana  con el nombre de Septempublicam del que deriva el nombre actual. De la época visigoda quedan  vestigios como la hermosa iglesía románica de El Salvador.

Plaza de Sepúlveda (C) Esteban de Sousa

(C) Esteban de Sousa

Como hecho notorio cabe destacar que Fernan González para favorecer la repoblación de Sepúlveda, pues en ese momento era una población fronteriza, le concedió un fuero que sirvió de base a otros tantos fueros en distintas poblaciones de Castilla y a un cuerpo legal a toda la extremadura castellana llegándose a conceder a ciudades como Zaragoza.

Sepulveda conserva todavía muchos restos de su intensa y extensa historia. Una Casa Consistorial de el siglo XVIII, y las murallas del siglo XII que encerraban a su antiguo burgo, junto con algunas de sus puertas, de las que llegó a tener siete: Puerta de la Fuerza, Arco de la Villa, El Azogue, del Río y Ecce-Homo. También conserva restos del antiguo castillo (en ruinas) y numerosas iglesias.

No podemos olvidar que dentro del término municipal de Sepúlveda, y ocupando una buena parte de él y a la que debemos una visita obligada son las Hoces del Duratón , se localiza el Parque Natural de las Hoces del Duratón. El río Duratón nace en el Puerto de Somosierra y casi a la mitad de su recorrido un cañon con más de 25 kilometros de recorrido y con desniveles de más de 100 metros. Simplemente impactante.

Hoces del Duratón (cc) Pablo Asorey